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¿Cuántas tazas de azúcar se necesitan para llegar a la luna?

Dardo Rocha

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Presento hoy al pequeño Dardo Rocha. Querido amigo: Qué sensación horrible me produce verte encerrado entre estos barrotes, resulta imposible sentirse agradecido por estar vivo en semejantes condiciones. Pero todos los males han de ser juzgados pensando en el bien que traen consigo y en los males mayores que pueden acechar. Aprendiste a volar y casi sin lograrlo del todo te fracturaste una alita, lo único que te hacía escapar de los peligros que te acechaban. Es que a veces, pequeño Dardo, la prosperidad mal entendida es la causa de las peores adversidades. Cuidaré de vos hasta que la muerte nos separe. Siempre tuya, Q.

Donde habitan los sueños

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Cabe relatar la experiencia que tuve esta mañana y sintetizarla con una frase como esta: cuando uno no tiene mar… Y si. Aunque el Río de la Plata fue muy generoso conmigo, hay algo de fatalidad en aquellas aguas azules revueltas que logra captar la reflexión de personas con similares características. Ayer me dijeron que se podía visitar la reserva natural Mar Chiquita y mi corazón, que habita por estas zonas, sintió que había tirado veintiséis veranos a la basura. Sin dejar pasar el veintisiete fui corriendo a anotarme y así es que puedo relatarles mi experiencia de hoy. El ingreso se realiza por campos privados donde se aprecia desde el primer kilómetro la preservación de las especies que hacen del lugar un área protegida. Ñandúes, garza blanca (chica y grande), garza mora, cigüeña americana, espátula rosada, caranchos, rayadores, biguá, gaviotín, gaviotas varias especies, gallareta chica, macá grande, lechuzas y otros bichos nos brindan su cortejo al pasar por ah...

Viva la pepa

La estoy pasando bien, digo, en este viaje. Hay muchas cosas para hacer en la ciudad de Buenos Aires, y el alojamiento provisorio que me ofrecen mis padres es bastante bueno. Hace 14 años que ando viajando, es un montón pero creanme que se pasa rápido, y se aprende mucho. Aprendí de que se trataba la vida, a disfrutar y a aprender a disfrutar también. Siempre estuve rodeada de gente increíble y no tan increíble pero me llevé mucho de ellos, definitivamente eso es lo bueno que tiene este país, que se aprende. Por otro lado les cuento que tuve que realizar mis estudios aquí ya que la educación es gratuita y mis padres me sugirieron que así lo haga. Mis años en aquella escuela fueron muy buenos, principalmente porque me hice de muchos amigos a los que sigo viendo… los voy a extrañar cuando me vaya. Igual que las amistades que me dieron las actividades que hice, fueron muchas si, y muchas las amistades entonces. Cuando vuelva tendré que contarle todo a las personas de mi país. Posib...

Cristo va al Colón

La primera vez que vi costa sin gente tuve una abrumadora sensación de conquista, de carabela que avista tierra, de Cristobal Colón. La siguiente se trató de conocer playas inhóspitas, sin huellas en la arena. Contemplé el mar como si nunca antes lo hubiera visto. Tuve un sentimiento emotivo de supervivencia, de Cristobal Colón, de estar a salvo. La tercera fue cerca de Necochea, desde el barco vi la rompiente y detrás de ella unos médanos inmaculados, llenos de naturaleza. Me emocioné también pero en esa ocasión realmente sentí que debía ser salvada de alguna forma. Cuántas veces somos salvados sin darnos cuenta... Como cuarto caso cito el ejemplo de un faro y me pregunto que hay detrás de esa luz que me emociona tanto, serán las Carabelas... Cuántas veces somos salvados sin darnos cuenta. Y miro el agua moverse y mi discernimiento me presta a veces buen servicio cuando el cansancio en el agua se vuelve cotidiano, entiendo que puedo pasar muchos días en alta mar pero...

Vivir es preciso

Hace dos años me mudé sola. Alquilé un departamento y con él infinitas responsabilidades de las que no sabía como hacerme cargo. Entendí finalmente tenía que afrontar mis miedos o convivir con ellos. El primer día instalé un artefacto de luz; tomé los cables que colgaban del cielo raso y con papá del otro lado del teléfono coloqué la gloriosa araña, lucía hermosa. La segunda semana me animé a prender el horno a gas, ya que el horno eléctrico de mi casa nunca me había enseñado a cocinar de otra forma. El tercer mes ocupé los cuatro enchufes de la zapatilla sin miedo a incendiar todo y el cuarto mes ya surgieron inventos que constaban de enchufar adaptadores triples en los agujeros de la misma para disponer de más lugares para conectar mis cosas. El quinto y sexto mes me volví experta en reparar las luces de navidad que decoraban la entrada y que el gato no se cansaba de romper.  El octavo pude prender la estufa.  El noveno y el décimo fueron meses relajados. Ya no le ...

Allá yo

Estoy sentada afuera en mi amada intemperie, observando la luna y balanceándome en el sillón colgante de mimbre que puse hace unos años en mi balcón, viendo un conjunto de hermosas enredaderas florecidas, sintiendo el olor a mimbre y escuchando nada más que los grillos y a la distancia algún camión que transita la autopista, o la ruta... Me acuesto en el suelo y me quedo mirando las estrellas, tapada con mi bolsa de dormir y dialogando con cada ola que se acerca y me saluda. La marmita está sucia, está empezando a caer rocío y todavía no armamos la carpa, pero el espectáculo que nos ofrece el cielo es hipnótico. Pienso que si no estuviera acá, estaría observando la luna balanceándome en el sillón colgante de mimbre que puse hace unos años en mi balcón, viendo un conjunto de hermosas enredaderas florecidas, sintiendo el olor a mimbre y escuchando nada más que los grillos y a la distancia algún camión que transita la autopista, o la ruta...