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            El tiempo no tiene una sino muchas vueltas. No estoy segura si ella recuerda los principios o conjuga los tiempos para formar una cronología de períodos entrelazados, pero me aseguro de que si el tiempo fuese tangible se volatilizaría en sus manos.  Ella siente por momentos efímeros que los cuadrantes de la dimensión del tiempo se desestructuran y los ejes comienzan a formar líneas sin dirección. Quizás recordar es lo que me haga girar hasta perder el sentido de la orientación y me sitúa en un camino de empalmes continuos y por eso el rumbo puede formar un ángulo recto con respecto al camino que estaba transitando. Con el intento de oponerse a la estructura temporal, ella no es más que una simple renovación de mujeres distintas unidas por el hecho de pertenecer a la misma persona. ¿Acaso la estabilidad comprende continuos cambios o el nivel máximo de satisfacción es la monotonía? A esa mujer no le cabía duda que hasta cumplir los des...
Para oponerme al intento de imponer al hombre, criatura que crece y puede demostrar bondad, que es capaz de beber el néctar de los labios barbados del Señor, para oponerme al intento de imponerle leyes y condiciones sólo apropiadas para una creación mecánica, levanto la cerada pluma...

El precio de los niños

No es tanto una cuestión de qué se hace como padre, sino de quien se es como persona.  Obsesivo o no, cualquier padre quiere creer que está marcando una gran diferencia en el tipo de persona en que se convierte su hijo. Si no ¿por qué preocuparse?

La teoría de los sentimientos morales

A pesar de lo egoísta que un hombre pueda suponerse, evidentemente existen algunos principios en su naturaleza que lo llevan a interesarse por la suerte de los demás y a convertir la necesidad de éstos en necesaria para sí mismo, aunque no le proporcione nada, salvo el placer de contemplarlo. 

Ilustración de una desgracia

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La poesía del atardecer sobre los edificios es algo hipócrita; el amanecer sobre la chapa de un auto, sobre la fábrica que luce su techo serrucho, sobre las cal les delineadas por vehículos estacionados o sobre la antena de la terraza del vecino no es nada conmovedor. Por eso le digo a usted, señor publicista, quien usa el naranja del sol para embellecer las fotos de las obras públicas, quien permite ver en los cascos de los obreros el último rayo de sol y que dibuja la silueta de las máquinas con un excelente contraluz, que el romanticismo del ocaso se ve bastante atrofiado al lado de esas cosas que hacemos los humanos. Que no combina señor, el humo de la destilería con los colores del cielo. Seguramente usted se viste con zapatos de charol y pantalón de cuero, tiene su casa decorada con vírgenes y flores de plástico, a su hija le puso un nombre bastante feo y su mujer usa plataformas para ir al supermercado. Sepa que lo aceptamos tal como es, que todo puede ser tendencia, pero...

El lado oculto de todas las cosas

Tuvimos desde 1885 una recesión cada 4 años, en promedio. Solo 4 veces a lo largo de toda nuestra historia pudimos crecer 4 años consecutivos al 4%, que tampoco es una taza tan importante. Solo 4 veces a lo largo de 125 años pudimos lograr esto.  Desde 1975, osea 38 años, Argentina tuvo 14 recesiones. Y además de esto tuvimos una crisis con nombre y apellido cada 5 años. Una crisis con nombre y apellido para mi es una crisis machaza, como son los huracanes en Estados Unidos, nosotros les ponemos otros nombres (Rodrigazo, Tablita, Plan Austral, Plan Bonex, Plan primavera, Hiperinflación, 2001) y esto es lo que nos hace un poquito más impacientes y cortoplazistas.
Parece que es difícil saber con exactitud lo que uno quiere. A tal punto que hay quienes creen que es mejor no tener demasiado para elegir.  Henry Ford aseguraba que cualquier cliente podía tener un auto del color que deseara, siempre y cuando quisiera que fuera negro, que era el color del que salían todos sus autos para abaratar costos.