6/24/2015

El perro le va a decir al perro

            El tiempo no tiene una sino muchas vueltas. No estoy segura si ella recuerda los principios o conjuga los tiempos para formar una cronología de períodos entrelazados, pero me aseguro de que si el tiempo fuese tangible se volatilizaría en sus manos.
            Ella siente por momentos efímeros que los cuadrantes de la dimensión del tiempo se desestructuran y los ejes comienzan a formar líneas sin dirección. Quizás recordar es lo que me haga girar hasta perder el sentido de la orientación y me sitúa en un camino de empalmes continuos y por eso el rumbo puede formar un ángulo recto con respecto al camino que estaba transitando.
            Con el intento de oponerse a la estructura temporal, ella no es más que una simple renovación de mujeres distintas unidas por el hecho de pertenecer a la misma persona. ¿Acaso la estabilidad comprende continuos cambios o el nivel máximo de satisfacción es la monotonía?
            A esa mujer no le cabía duda que hasta cumplir los deseos podría ser el evento mas rutinario si se repite a diario, y cree que un camino tiene que tener un fin, porque de lo contrario perdería el sentido estar transitándolo. 
Ella vive en un mundo de maravillas, donde insertarse a la rutina supondría una colocación incómoda y el mantenimiento de una tensión entre dos modos de vida diferentes, y tal vez esencialmente incompatibles. Si existe la posibilidad de que nuestros valores estén invertidos y que las cosas se relacionen infinitamente aunque su simple relación sea el antagonismo, puedo volcar a un papel ideas inconexas para darle sentido a este mismo, y referirme a la vida como conjuntos. 

6/02/2015

Lo esencial es visible a los ojos


Caminaba por la calle respirando aquel aire que tiene olor a alegría, a otoño, a domingo de 1995, pateaba las hojas secas y pensaba como era posible que me sintiera tan feliz cuando caminaba por la calle. El sol tibio, las hojas en el suelo, la brisa con perfume a invierno, esas pequeñas cosas me hacían sentir feliz. 

Un momento... ¿Pequeñas?
La naturaleza no es pequeña, y en 1890 a alguien se le ocurrió construir una ciudad y llamarla La Plata, plantar ocho árboles de hojas que no eran perennes por cuadra y ubicar una universidad en la triple frontera platense. Después a otro alguien se le ocurrió que esa universidad fuera la de ciencias naturales, a la que cientos de personas por día entraban y salían con ideas nuevas. A su vez, yo me estaba gestando en la panza de mi mamá, quien con mucho sufrimiento y esfuerzo me paseó dentro de su cuerpo hasta que yo saliera de ahí. Años más tarde aprendí a caminar, que no porque todos sepamos hacerlo hay que menospreciar el logro... Luego vino la escuela primaria, después la secundaria y el día en que se me ocurrió que quería estudiar lo que estudio. Acto seguido empecé la facultad, la dejé, la volví a empezar y en el segundo año estaba sola, no conocía a nadie. "¿Puedo sentarme con ustedes?" le dije a una chica, y ella me dijo que si, y ella después fue mi mejor amiga. Mientras eso ocurría un arquitecto estaba diseñando un edificio cerca de mi facultad. Y tras cuatro años de amistad con mi compañera de cursada decidimos alquilar un departamento y vivir juntas, queríamos un departamento relativamente nuevo, que entre el sol y que esté cerca de mi facultad. Y mi amiga se fue de vacaciones y conoció a una chica que venía de Francia y estaba de intercambio y no sabía donde vivir, entonces le dijo que venga con nosotras. Entonces ahora somos tres amigas viviendo juntas, y me peleo y me arreglo porque ellas son las hermanas que siempre quise tener, me divierto mucho mucho con ellas. Y cada vez que me voy de nuestro hogar ellas me dicen ''suerte!'' y yo piso la calle sabiendo que voy a tener mucha suerte. Entonces camino hacia mi facultad respirando aquel aire que tiene olor a alegría, a otoño, a domingo de 1995, pateo las hojas y pienso como es posible que me sienta tan feliz cuando camino por la calle. El sol tibio, las hojas en el suelo, la brisa con perfume a invierno, esas enormes, soñadas e innumerables cosas me hacen sentir feliz.